Reconecta contigo mismo en un entorno de naturaleza y paz, en el Oriente Antioqueño

En Neem estamos trabajando con esperanza y mucha alegría en la construcción de un espacio mágico, de pura naturaleza, en el pueblo de Concepción, Antioquia, muy cerca de la ciudad de Medellín, un lugar de la Tierra que estamos recuperando para el bien del medioambiente y de todo aquel que se sienta llamado a participar de las actividades y vivencias que aquí se comparten.

Este es nuestro refugio, el hogar desde donde retribuimos a la Madre Tierra parte de la deuda que hemos generado con ella.  En este enclave privilegiado de verdor, aguas cristalinas y sonidos de la naturaleza, nos damos a la tarea de difundir y promover los conocimientos que a lo largo de nuestras vidas hemos tenido la buena fortuna de conocer. Es nuestro deseo profundo que, si así lo sientes, puedas experimentar aquí las disciplinas que tanto valor han sumado a nuestras vidas:

  • Estilos de vida conscientes, saludables y sostenibles, generadores de armonía y salud
  • La práctica del Yoga y la Meditación, ese gran legado que nuestros ancestros nos dejaron para que seamos capaces de vivir en sintonía con la paz que yace dentro de cada uno de nosotros.
  • Concepciones de la Medicina que consideran al ser humano como un todo, y que te permitirán abrir la mente y el corazón a otras posibilidades de sanarte a ti mismo y a tu entorno.
  • El arte de la Arquitectura en una dimensión holística e innovadora, enfocado desde una mirada sutil y respetuosa del medioambiente, que incorpora variables que permanecen invisibles para quienes sólo se mueven por la voluntad del dinero y el dividendo económico.

¿Por qué decidimos hacer realidad este proyecto?

  • Porque vislumbramos que existe otra manera de vivir
  • Porque observamos con tristeza que nuestro modo de vida consumista nos está enfermando. Ciertamente, el consumismo nos ha enfermado en nuestros cuerpos individuales, y nos ha enfermado como sociedad.
  • Porque compartimos con el Mahatma Gandhi que “El planeta puede satisfacer nuestras necesidades, no nuestra avaricia”.
  • Porque deseamos reparar y compensar el daño que, en nuestra ignorancia, le hemos hecho al planeta y a nosotros mismos.
  • Porque creemos que es menester que cada conciencia que se despierta, se sume a la causa para defender el planeta. Desde cada corazón, desde nuestras pequeñas acciones. Hasta que esas pequeñas acciones se conviertan en una masa crítica que permita cambiar el rumbo que está tomando nuestra somnolienta humanidad.